Duelo anticipado: Cómo prepararse emocionalmente para una pérdida inevitable
El duelo anticipado es una experiencia emocional compleja que ocurre cuando anticipamos la pérdida de un ser querido debido a una enfermedad terminal o a una situación inevitable. El duelo anticipatorio sería como coger un gran paraguas para capear el temporal anunciado por el hombre del tiempo.
Este proceso puede ser tan desafiante como el duelo posterior a la pérdida, y a menudo se acompaña de una mezcla de emociones como tristeza, ansiedad, culpa y esperanza. Sin embargo, prepararse emocionalmente puede ayudar a enfrentar esta etapa con mayor fortaleza y equilibrio.
Tabla de contenidos
¿Qué es el duelo anticipado?
El duelo anticipado es una respuesta emocional que surge antes de la pérdida real como una preparación para lo que inevitablemente va a ocurrir. A diferencia del duelo posterior, el duelo anticipado incluye la posibilidad de estar junto al ser querido durante sus últimos momentos, lo que puede brindar oportunidades únicas para despedirse y cerrar ciclos emocionales. Nos permite aprovechar esos últimos momentos para cuidarlo, acompañarlo, abrirnos a él, demostrarle lo mucho que nos importa y le queremos. Pero todo esto no implica que el sufrimiento no vaya a producirse y que no vaya a haber un duelo posterior al fallecimiento. Porque, aunque uno se prepare psicológicamente para la muerte de un ser querido, es muy difícil que, llegado el momento, no nos acabe afectando, pero por suerte, si ha habido una preparación previa, ésta contribuye a que el duelo tras la muerte sea más llevadero, las emociones que genera sean mejor gestionadas y haya un menor riesgo de que aparezcan secuelas emocionales a largo plazo.
Características del duelo anticipado
Conexión emocional intensa: El tiempo compartido durante este periodo puede profundizar las relaciones. Se trata de darle valor al día a día y tratar de disfrutar al máximo el tiempo que nos queda (realizar actividades juntos como dar un paseo, comer, ver la tele, tomar un café, comentar las actividades realizadas durante el día… puede reforzar esa conexión y tus sentimientos de haber pasado todo el tiempo posible con esa persona).
Mezcla de emociones: Es común experimentar tanto dolor como gratitud por el tiempo restante. Por un lado, nos sentimos afortunados de pasar sus últimos momentos junto a esa persona, pero por otro, sentimos tristeza al saber que serán los últimos… (últimos paseos, últimas charlas, últimos abrazos, últimos consejos…).
Preparación para la pérdida: Aunque el dolor no se elimina, el duelo anticipado permite cierta adaptación emocional. Nos permite ir transitando por algunas de las etapas del duelo que a continuación explicaremos, haciendo el duelo posterior un proceso más llevadero.
Diferencia con el duelo posterior
Mientras que el duelo posterior se centra en la ausencia del ser querido, el duelo anticipado incluye el desafío de manejar emociones mientras aún se comparte tiempo con esa persona.
Así, el duelo anticipatorio podría asemejarse a esa sensación que se siente cuando ves que ya te quedan pocas páginas por leer de ese libro que tanto estás disfrutando o cuando estás llegando al último capítulo de tu serie favorita, y sufres porque no quieres que termine, lo que no te permite disfrutar con plenitud del final.
En cambio, el duelo posterior es la sensación de añoranza y tristeza que sientes cuando recuerdas ese libro o esa serie que tanto te ha gustado y que ya ha terminado sin una posible continuación de la historia.
Etapas comunes del duelo anticipado
El duelo anticipado no sigue un camino lineal al igual que el duelo posterior e incluye etapas similares a las del duelo tradicional.
Negación
La dificultad para aceptar la inminencia de la pérdida es una reacción natural. Durante esta etapa, puede ser difícil procesar la realidad de la situación. Es imposible aceptar y reconocer el diagnóstico recibido y nos asaltan pensamientos sobre otras posibles opciones o alternativas en busca de una explicación con tal de no aceptar esa sentencia.
Ira
La ira se puede definir como una reacción emocional de rabia, envidia y hostilidad por haber perdido la salud. La frustración y el resentimiento pueden surgir dirigidos hacia la situación (“es injusto que nos esté pasando esto ahora”), los profesionales médicos (podemos achacar el diagnóstico a una negligencia médica culpabilizándolos con el fin de poder dirigir nuestra ira hacia alguien externo), o incluso el propio ser querido (enfadarnos porque no se ha cuidado, por llevar malos hábitos, por no hacerse seguimientos médicos, por no aceptar los consejos que se le dieron…lo que lo ha llevado a esta situación fatal).
Depresión
Sentimientos de tristeza profunda y desesperanza son comunes al darse cuenta de la inevitabilidad de la pérdida. Se claudica ante la enfermedad y se abandona el tratamiento. Es por ello una etapa de desconsuelo, vacío y dolor en la que tenemos que prepararnos para la despedida.
Aceptación
En esta etapa, se comienza a aceptar la situación, lo que permite enfocarse en crear recuerdos significativos y en despedirse de manera consciente. Es la etapa que nos permite sanar el sufrimiento de la pérdida y acoger la muerte con serenidad.
Encontrar psicólogo no tiene por qué ser complicado
En Psicos.net te ayudamos de forma gratuita a encontrar una psicólogo que encaje contigo y con tu momento.
Estrategias para prepararse antes de la pérdida de un ser querido
Prepararse para una pérdida inevitable no elimina el dolor, pero puede ayudar a manejar las emociones y a encontrar momentos de paz y conexión.
Permítete sentir
Reconoce y acepta tus emociones sin juzgarlas. Todas las emociones son útiles y adaptativas para el proceso. No hay emociones ni buenas ni malas.
Entiende que es normal experimentar una mezcla de tristeza, ansiedad y gratitud. No evites ninguna de estas emociones aunque te generen sensación de malestar.
Crea recuerdos significativos
Comparte momentos especiales con tu ser querido (actividades que le gusten o que le hayan quedado por realizar, dentro de sus posibilidades, claro, cuéntale aspectos de tu vida que desconoce, háblale de tus sueños, pregúntale cosas de él que no sabes y te gustaría conocer…). En definitiva, pasa el mayor tiempo posible con él disfrutando y aprovechando cada segundo.
Escribe cartas o graba conversaciones para conservar recuerdos valiosos (puedes guardar mensajes de voz de whatsapp para escucharlos de vez en cuando y acordarte de cómo era su voz).
Hazte fotos con él y/o videos para recordar esos últimos momentos que compartisteis y disfrutasteis juntos.
Practica el autocuidado
Mantén una rutina de descanso, alimentación y ejercicio para cuidar de tu salud física. El cuidado del cuidador es fundamental.
Busca momentos para relajarte y recargar energías. Haz actividades que te hagan sentir bien, que te gratifiquen, en las que puedas conectar contigo mismo (música, ejercicio físico, lectura, cine, meditación…) y desconectar de la situación que estás viviendo.
Busca apoyo
Habla con amigos, familiares o grupos de apoyo que hayan pasado por experiencias similares. Compartir el dolor puede ser sanador y reparador.
Considera buscar ayuda profesional de un terapeuta especializado en duelo en caso de que ese dolor este siendo un impedimento para continuar con tu vida.
Aprende sobre el proceso
Infórmate sobre lo que puedes esperar durante la enfermedad terminal o el proceso de pérdida (pide información tanto a los profesionales sanitarios que lo atienden como a las asociaciones o grupos de apoyo sobre esa enfermedad)
Habla con los profesionales médicos para entender cómo apoyar mejor a tu ser querido (qué decirle y que no, cómo hacerlo, qué cosas puedes hacer por él para ayudarle en el proceso de la enfermedad…)
¿No sabes qué psicólogo elegir? Te ayudamos
Te ayudamos gratis a encontrar un profesional que encaje contigo, con tu situación y con lo que necesitas ahora.
Importancia de la comunicación
La comunicación abierta es esencial durante el duelo anticipado. Hablar con tu ser querido y con otros miembros de la familia puede ayudar a compartir emociones y reforzar los lazos.
Debemos estar abiertos a escuchar el sufrimiento, preocupaciones, quejas, deseos y últimas voluntades del ser querido enfermo. No debemos silenciarle por mucho que todo ello nos genere angustia y malestar.
Hablar con el ser querido
Expresa tu amor y agradecimiento. No guardes nada para tí, exprésale todo lo que sientes ya que tienes oportunidad para hacerlo.
Pregunta cómo le gustaría pasar el tiempo restante (dónde y con quién quiere pasar el tiempo que le queda, qué le gustaría hacer o a qué lugares le gustaría ir…)
Respeta sus deseos y necesidades, incluso si son difíciles de aceptar. Es muy importante aceptar sus últimas voluntades y respetarlas, es una manera de honrar a ese ser querido.
Hablar con otros familiares
Coordina esfuerzos para apoyar a la persona que está enfrentando la pérdida. Es muy importante que los miembros de la familia se organicen para poder cuidar del ser querido enfermo compartiendo entre todos cuidados y responsabilidades, ya que este proceso produce en el cuidador mucha carga emocional que puede afectar tanto a su salud física como mental.
Comparte tus emociones para evitar que el dolor se acumule. Hay que expresar lo que sentimos y compartirlo con nuestros seres queridos para evitar que se enquisten y sean, más tarde, causa de problemas mayores. Como ya hemos dicho anteriormente: “Compartir es Sanar”.
Cuándo buscar ayuda profesional en la perdida anticiapada
Si las emociones se vuelven abrumadoras o interfieren con tu capacidad para cuidar de ti mismo o de tu ser querido, considera buscar ayuda profesional. Un terapeuta puede ayudarte a:
- Manejar el estrés y la ansiedad.
- Comunicarte con el ser querido enfermo respetando todas sus decisiones.
- Identificar y expresar emociones de manera saludable para que no te hagan daño a ti ni al ser querido enfermo.
- Gestionar tu papel de cuidador con el resto de tus responsabilidades para que no aparezcan conflictos de roles.
- Prepararte para el proceso de duelo posterior a la pérdida.
- Compartir tu dolor.
Dar el paso cuesta menos cuando alguien te orienta
Te ayudamos gratis a encontrar psicólogo de forma más sencilla, cercana y sin perder tiempo entre mil opciones.
Bibliografía
- Kubler-Ross, E., & Kessler, D. (2005). Sobre el duelo y el dolor: Encontrar significado en la pérdida. HarperCollins.
- Neimeyer, R. A. (2012). Techniques of Grief Therapy: Creative Practices for Counseling the Bereaved. Routledge.
- Asociación Española de Psicología del Duelo (2020). Guía para el manejo del duelo anticipado. Disponible en: www.psicologiaduelo.es.
- Worden, J. W. (2018). El tratamiento del duelo: Consejería psicológica para la intervención con dolientes. Paidos.
Autora:
María Vaquero Acereda
Psicóloga General Sanitaria: R-01033